¿Septiembre ha llegado y de repente encuentras más pelos en la ducha, el cepillo o la almohada? La caída del cabello en otoño: por qué aumenta después del verano y qué podemos hacer es una de las consultas que vuelve cada año a la farmacia. Aunque una mayor caída puede formar parte del propio ciclo del cabello, no debemos asumir que cualquier pérdida de pelo en esta época es simplemente “por el otoño”. Desde Farmacia Blanch, tu farmacia en el centro de Valencia, te explicamos qué puede estar ocurriendo y en qué debemos fijarnos.

¿Por qué se cae más el cabello después del verano?
Para entenderlo, primero hay que saber que nuestro cabello no crece continuamente.
Cada folículo piloso atraviesa diferentes fases: una etapa de crecimiento o anágena, una fase de transición y una etapa de reposo o telógena, tras la cual el cabello termina desprendiéndose y comienza un nuevo ciclo.
Por eso, perder cierta cantidad de cabello diariamente es completamente normal.
Diversos estudios han observado variaciones estacionales en el ciclo del folículo piloso, con cambios que pueden traducirse en un aumento de la caída en determinadas épocas del año.
Sin embargo, la caída del pelo después del verano también puede coincidir con otros factores: cambios importantes en la alimentación, estrés, determinados medicamentos, alteraciones hormonales, déficits nutricionales o enfermedades recientes.
Por eso es importante no atribuir automáticamente cualquier caída intensa al cambio de estación.
¿El sol hace que se caiga más el pelo en otoño?
Esta relación no es tan sencilla.
Durante el verano, el cabello y el cuero cabelludo están sometidos a una mayor exposición al sol, cloro, sal, calor y cambios en nuestros hábitos. Esto puede afectar especialmente a la fibra capilar, haciendo que el cabello esté más seco, quebradizo o dañado.
Pero rotura y caída desde la raíz no son lo mismo.
Si encontramos cabellos más cortos o partidos, podemos estar ante un problema de rotura. Si el cabello se desprende completo desde el folículo, estamos hablando de caída.
Diferenciar ambas situaciones es importante para elegir correctamente los cuidados.
Caída del cabello en otoño: por qué aumenta después del verano y qué podemos hacer
Si notas una mayor caída durante estas semanas, el primer paso no debería ser comprar varios productos anticaída al mismo tiempo.
Lo más útil es observar cómo se está produciendo esa caída.
¿Es generalizada por toda la cabeza? ¿Ha aparecido de repente? ¿Notas zonas con menor densidad? ¿Existen placas sin cabello? ¿Tienes picor, descamación o molestias en el cuero cabelludo?
Estas pistas pueden ayudarnos a diferenciar una caída estacional de otras situaciones que requieren una valoración específica.
¿Qué es el efluvio telógeno?
El efluvio telógeno es una forma de caída difusa del cabello que se produce cuando un mayor número de folículos pasa a la fase telógena o de reposo.
Una particularidad importante es que la caída puede aparecer varios meses después del factor que la desencadenó. Estrés intenso, fiebre o enfermedad, determinados cambios hormonales, intervenciones quirúrgicas, pérdida importante de peso o algunos medicamentos pueden estar relacionados con este fenómeno.
La Academia Española de Dermatología y Venereología dispone de información y recursos divulgativos sobre salud capilar y diferentes tipos de alopecia.
¿Cuánto dura la caída estacional del cabello?
No existe una duración exacta que sirva para todas las personas.
Una mayor caída durante unas semanas puede entrar dentro de una variación estacional. Lo importante es observar su evolución.
Si la pérdida es muy intensa, se prolonga durante meses, aparece una reducción visible de la densidad o existen otros síntomas asociados, conviene investigar si existe otra causa.
Por eso, más que contar cada pelo que encontramos en la ducha, debemos prestar atención a cómo evoluciona nuestra densidad capilar con el tiempo.
¿Qué podemos hacer para cuidar el cabello durante el otoño?
Hay varias medidas básicas que podemos incorporar.
Una alimentación variada y suficiente aporta proteínas, vitaminas y minerales necesarios para el funcionamiento normal del organismo y del folículo piloso. Las dietas excesivamente restrictivas o determinadas carencias nutricionales pueden afectar al cabello.
La vuelta del verano también es un buen momento para recuperar progresivamente nuestros hábitos. En nuestro artículo sobre cómo recuperar tus rutinas saludables después del verano repasamos algunas pautas para conseguirlo.
También conviene tratar la fibra capilar con suavidad: evitar temperaturas excesivamente altas, reducir los peinados que generan una tracción continua y adaptar el lavado a las necesidades reales del cuero cabelludo.
Y aquí podemos desmontar otro mito habitual:
¿Lavarse el pelo hace que se caiga más?
No. El lavado no provoca por sí mismo una caída estacional.
Los cabellos que vemos en la ducha muchas veces ya estaban en la fase final de su ciclo y el lavado simplemente facilita que se desprendan.
Reducir excesivamente la frecuencia de lavado por miedo a perder cabello no soluciona la causa de la caída.
¿Los complementos alimenticios frenan la caída del cabello?
Depende de la causa.
Los complementos alimenticios no sustituyen el diagnóstico de una caída capilar y tomar vitaminas o minerales indiscriminadamente no garantiza que el cabello deje de caer.
Determinados nutrientes contribuyen al mantenimiento normal del cabello cuando forman parte de una alimentación adecuada, y en algunos casos puede ser conveniente valorar una suplementación específica. Pero la recomendación debe adaptarse a la situación individual.
En farmacia podemos revisar factores como el tipo de caída, cuánto tiempo lleva produciéndose, la alimentación, los tratamientos habituales y otros síntomas antes de recomendar un producto.
¿Cuándo debemos preocuparnos por la caída del cabello?
Una de las preguntas más importantes no es cuánto cabello perdemos, sino cómo lo estamos perdiendo.
Conviene solicitar valoración sanitaria cuando:
- La caída aparece de manera brusca o es especialmente intensa.
- Se mantiene durante un periodo prolongado.
- Aparecen zonas concretas sin cabello.
- Existe una pérdida progresiva y visible de densidad.
- Hay picor intenso, dolor, descamación, inflamación o lesiones en el cuero cabelludo.
- La caída aparece junto a otros síntomas.
- Existe preocupación por una posible reacción a un medicamento.
También es importante evitar suspender por nuestra cuenta un tratamiento farmacológico porque sospechemos que puede estar relacionado con la caída. En ese caso, debemos consultarlo con un profesional sanitario.
¿Existe realmente una caída del cabello propia del otoño?
Podemos observar cierta estacionalidad en el ciclo capilar, pero “es otoño” no debería convertirse en la explicación automática para cualquier caída.
Ese es probablemente el mensaje más importante.
Una caída temporal y difusa puede evolucionar favorablemente, mientras que otras formas de pérdida capilar necesitan identificar y tratar su causa. Cuanto antes detectemos cambios anormales en la densidad o el patrón de caída, antes podremos realizar una valoración adecuada.
Dentro de nuestro contenido de actualidad farmacéutica, en Farmacia Blanch queremos ayudarte precisamente a diferenciar ambas situaciones.
Si después del verano notas que pierdes más cabello de lo habitual, podemos orientarte sobre los cuidados del cabello y cuero cabelludo, revisar tu rutina y valorar cuándo es recomendable consultar con otro profesional sanitario.
Porque ante la caída del cabello en otoño, la primera pregunta no debería ser “¿qué producto utilizo?”, sino “¿por qué se me está cayendo el pelo?”.


